En este tema vamos a establecer las pautas de definición de los procesos de trabajo relacionados con un Centro de Documentación, y su aplicación a un caso en concreto: el Ciclo de Vida de un Documento.
Un proceso de negocio es un conjunto de reglas y tareas integradas, relacionadas entre sí, enfocadas a obtener un resultado definido.
La disciplina empresarial cuyo objetivo es mejorar la eficiencia a través de la gestión sistemática de estos procesos, que se deben modelar, automatizar, integrar, monitorizar y optimizar de forma continua, se denomina Gestión de Procesos de Negocio (BPM, en inglés). Las metas a alcanzar tras la implantación de un sistema de este tipo son:
Dentro de los procesos asociados en un Centro de Documentación, tenemos la gestión de un libro/documento, en adelante Ciclo de Vida.
A continuación, y sin la intención de ser exhaustivos, aplicamos los conceptos antes mencionados de Gestión de Procesos.
Asociamos una serie de acciones:
La aplicación de unos estándares de calidad, tiene su propia gestión de procesos, y como consecuencia se pueden distinguir distintos pasos a aplicar dentro de un centro de documentación:
Evidentemente todos los procesos que se identifiquen dentro de nuestro ámbito de actuación deben cumplir con la legislación vigente. Identificamos varios puntos para su posterior estudio más en detalle:
Sin entrar en detalle podemos identificar:
El núcleo del negocio de una biblioteca, es el préstamo y divulgación de obras y la gestión de los documentos / información con la que trabajan.
Por eso es importante que el resto de tareas auxiliares que dan soporte a este trabajo, y que normalmente están gestionadas por terceros, estén adecuadamente formalizadas por acuerdos de nivel de servicio correspondientes.
Ejemplos tenemos varios:
El Acuerdo de Nivel de Servicio es un protocolo plasmado normalmente en un documento de carácter legal por el que una compañía que presta un servicio a otra se compromete a prestar el mismo bajo unas determinadas condiciones y con unas prestaciones mínimas.
El nivel de servicio viene determinado por un conjunto de indicadores (cuadro de mando) donde se puede ver de manera global cómo se está desarrollando la prestación del servicio e identificar puntos críticos del proceso, así como establecer alarmas. Estos indicadores permiten cuantificar de manera objetiva determinados aspectos del servicio prestado.
Directamente relacionado con el apartado de optimización de Procesos de Gestión, todo sistema de Gestión debe tener una clara orientación a prestación de servicios y por tanto a una ponderación económica, a partir de los indicadores de gestión identificados en el cuadro de mando.
Por esto, todo proceso de negocio debe aportar valor a la organización, y de ahí que aquellos procesos de menor valor deben tender a la automatización. Por ejemplo la identificación de las obras: que ha pasado de ser manual a automatizada a través de lectura de código de barras. Existen otros más complicados de automatizar: la correcta catalogación de una obra, un servicio orientado a usuario final,…
Ejemplos de procesos automatizados en algún grado:
Rosa Velasco - rosa.velasco@baratz.es