Estamos acostumbrados a las bibliotecas convencionales, las que se encuentran ubicadas en un espacio cerrado, grandes o pequeños espacios en los que echar a volar la mente con historias magistrales, realizar investigaciones y llevarnos en préstamo distintos materiales para nuestro uso y disfrute, aunque ya estamos familiarizados también con nuevos proyectos de bibliotecas como son las bibliopiscinas, biblioplayas, bibliobuses e incluso, recientemente bibliometro.
Si echamos la vista a muchos lugares del mundo nos encontramos, a lo largo de los años, con nuevas y originales formas de bibliotecas móviles adaptadas siempre a las posibilidades y, como no, necesidades de miles de personas. Este tipo de servicios apoya los procesos de educación formal y atienden a las necesidades de individuos y comunidades para el desarrollo de la vida ciudadana, la actividad productiva, la recreación y el uso constructivo del tiempo libre. Algunos ejemplos, que describimos a continuación, los encontramos en Florida, Argentina, el Amazonas, Noruega, Suecia, Tailandia, Kenia, etc.
En 1959 Mr y Mrs Amory fundaron y construyeron la Biblioteca "Comunitaria" Johan Fust. En los años siguientes crearon un pequeño barco - Papyrus II - cargado de libros para prestar a los habitantes de la isla de Captiva, situada en la costa oeste de Florida.
Además de llevar consigo una buena colección de libros populares, volúmenes de referencia, también ponían a disposición de los habitantes de Captiva un pequeño catálogo de fichas donde se incluía todos los libros de la grandiosa colección que poseían los Armory en su casa. Cada martes hacían su visita y los "usuarios", recogían sus libros o realizaban peticiones para la visita de la semana siguiente.
En el delta del río Paraná y con la financiación de CONABIP se adquirió una barcaza para ofrecer servicios bibliotecarios a los habitantes de esta zona. Esta embarcación esta equipada con unos 1.500 libros, cerca de 300 Cd-roms, un ordenador, una televisión, un reproductor de video y equipo de audio.
Desde 1968 el Gobierno de Venezuela se ha esforzado por llevar los recursos básicos de la biblioteca a las comunidades donde no existen servicios estables de este tipo. Comenzó con los típicos bibliobuses, pero ha evolucionado y ofrece a su población nuevos servicios.
Desde 1987 constituye un servicio de extensión de la Biblioteca Pública Central del Estado de Amazonas. Su recorrido se extiende a lo largo de 300Km y ha logrado que se creen 5 nuevos servicios bibliotecarios estables, 4 de ellos en comunidades indígenas.
Es una embarcación de 17 metros elaborada según técnicas autóctonas a partir de la corteza de un árbol de gran tamaño conocida como palo de mure, la cual es moldeada por los indígenas y encofrada en madera de sasafrás; la madera es protegida con pintura anticorrosiva y su estructura se complementó con un techo de cinc recubierto de palma. Se creó en 1992 y puede transportar colecciones y equipos, así como personal y provisiones que permiten ampliar las rutas y permanecer más tiempo en las comunidades. Está dotado de dos motores de 40 y 65 HP, para mayor impulso de la unidad, y de una estantería movible, elaborada en lonas de colores alegres con bolsillos cosidos de plástico transparente para facilitar visualmente al usuario la elección del material y evitar que se mojen en la travesía.
Ubicada en el Estado Amazonas. La unidad está conformada por una falca que es un tipo de embarcación que se usa como transporte de carga y personas por el Río Orinoco, con espacio suficiente para organizar el servicio bibliotecario dentro de la misma, dormitorio, baños y bodega. Cuenta con una colección inicial de 800 volúmenes y todo el equipamiento para montar actividades audiovisuales. Fue creada en 1997 y está concebida para facilitar la permanencia del funcionario encargado, navegando, por períodos de tiempo mucho mayores que los servicios móviles fluviales ya descritos. Tiene capacidad para transportar mayor cantidad de volúmenes y de extender, en un radio de acción mayor, los servicios bibliotecarios públicos del Estado Amazonas.
En Noruega tenemos un barco, de nombre Epos, diseñado para ofrecer un servicio bibliotecario completo. Aunque esta embarcación es de propiedad privada, durante la temporada invernal es alquilada por una serie de bibliotecas públicas de carácter estatal para acercar los libros a los habitantes de islas y fiordos. Lleva a bordo unos 6000 libros, gestionados por 2 o 3 bibliotecarios. El barco realiza 2 visitas sobre unas 250 poblaciones costeras realizando el préstamo a una persona de contacto, que será la encargada de distribuirlos y recogerlos de nuevo para su devolución. Además de libros, el barco se ofrece como sala de cine, lectura y todo tipo de entretenimientos, desde encuentros con poetas, cuentacuentos, cantantes.
En este caso, tenemos 2 barcos. En el archipiélago de Estocolmo se trata de un barco de vapor, llamado Gurli, con capacidad para unos 3000 libros, realiza 2 viajes al año alrededor de unas 25 poblaciones, ofreciendo, además de servicios bibliotecarios otro tipo de ofertas culturales (música, teatro, cine ).
En la costa occidental, este servicio comenzó en 1956, con un énfasis especial en los inmigrantes y refugiados, proporcionando en su mayoría, literatura extranjera.
En Suecia llegaron a coexistir hasta 5 bibliotecas flotantes durante una crisis de la industria pesquera.
En Bethel (Alaska), todos los veranos las familias iban a pasar sus vacaciones en familia mientras disfrutaban de una de sus aficiones preferidas, la pesca, los niños poco podían hacer para estar entretenidos. Entonces, la Lower Kuskokwim School District, creó el servicio Kusko Book Express, mediante el cual pretendía acercar la lectura a la población infantil.
Estas bibliotecas, adecuadamente etiquetados según el nivel de dificultad, acercan los libros a los niños, además de ofrecerles una serie de premios (balones, pinturas, etc ). Y, para promover la afición a la lectura entre los padres también se repartían periódicos.
Una de las peculiaridades de estas bibliotecas es que los libros no se tienen que devolver, cómo en una biblioteca normal, sino que los niños se los pueden quedar, aunque recomiendan que los compartan con sus amigos (al más puro estilo Bookcrossing ).
En Tailandia, el Ministerio de Educación y la Marina Real Tailandesa han aunado esfuerzos para lanzar su biblioteca flotante. El resultado ha sido que la Armada ha donado un barco destinado a este propósito. El servicio se presta de martes a sábado, de 9 a 3 de la mañana, recorriendo 8 poblaciones, con paradas de 2 horas y media en cada una. Con una colección aproximada de 2000 volúmenes, también ofrece música, videos, juegos y juguetes. Ofrece visionado de películas de carácter educacional, para la prevención de la drogadicción, fomentar el empleo, etc.
El camello es un animal amado por todos los keniatas, lo llaman el "buque del desierto". En las provincias del noreste de kenia se ha sufrido un gran salto en el desarrollo bibliotecario con el bibliocamello. Este proyecto comenzó en 1996 con 3 camellos y actualmente cuenta con 6. Este servicio móvil se presta en "Garissa", actualmente atiende a 1 millón de personas en un radio de 20 Kilómetros.
Otro de los múltiples proyectos de la Biblioteca Nacional de Kenia es el de las cajas de libros para escuelas, que se reparten en carro, bicicleta o ciclomotor.
En Zimbabwe, los niños que no han tenido la oportunidad de utilizar las nuevas tecnologías, están teniendo ahora la posibilidad gracias a los burromóviles. Los burros proveen de muchos servicios en todas partes de Zimbabwe, fax, e-mail, teléfono, etc. Actualmente son 4 biblioburros utilizados en el distrito NKayi en el Noroeste de Zimbabwe. Este servicio es muy popular y ha despertado la atención mundial.
Luis Humberto Soriano tiene dos burros y 3.500 libros. Con ellos ha armado una biblioteca móvil que recorre algunos de los pueblos hirvientes y perdidos del departamento del Magdalena en Colombia. Presta libros, enseña a leer y descubre el mundo a niños y adultos por igual. ( leer más )
La Bibliocarreta es un servicio móvil para la promoción de lectura que nació ante la necesidad de llevar la biblioteca a sectores alejados y a comunidades que tradicionalmente no visitan nuestras instalaciones porque no tienen tiempo, les queda muy lejos, no los dejan salir solos, les da pereza, están internos en la cárcel municipal, enfermos en el hospital o recluidos en el hogar de ancianos. ( leer más )
Un McDonnel Douglas DC9-14 que surcó los aires bajo el nombre de Tlatoani y realizó un número de vuelos equivalente a 100 vueltas a la Tierra, comenzó a realizar otro tipo de viajes: los "de la imaginación". Con el apoyo de varias empresas privadas y dependencias de los gobiernos local y federal, la delegación Venustiano Carranza puso en operación el avión-biblioteca interactiva.
Silvia García González - sigarcia@baratz.es
Juan José Fernández García - jjfernandez@baratz.es