Como bien dice el dicho "una imagen vale más que mil palabras", y en éste caso la voz que más se escucha de una biblioteca o centro de información , hoy en día, es la que nos entra por la vista a través de ésta gran Red en la que nos encontramos inmersos, llamada Internet.
Esto nos advierte de la importancia que tiene el poder ofrecer a los usuarios una buena imagen de la biblioteca a través de su página web , a través de la cual éstos puedan sentirse informados a la vez que animados a realizar un mejor y mayor uso de la biblioteca.
Si recorriéramos la trayectoria de una biblioteca cualquiera en los últimos 10 años, nos daríamos cuenta de cómo han ido modernizándose en favor de las nuevas tecnologías , pero sobre todo en favor de las exigencias de los usuarios . Hoy en día, cualquier usuario de cualquier biblioteca debería tener la opción de consultar desde casa, trabajo o cualquier otra vía, cuestiones como qué biblioteca tiene más cerca, que horario tiene, qué materiales ofrece, qué actividades realiza, así como si el libro, DVD o cualquier material que desee se encuentra en la biblioteca y, si es así, si se encuentra disponible o no.
Si nos damos un paseo por las bibliotecas y su "voz" a través de la Red nos encontramos con claros ejemplos de ésta evolución como pueden ser la Red municipal de bibliotecas de Murcia, la página de la Biblioteca Municipal de Móstoles, o la Biblioteca Pública de New York.
Esta va a ser la parte más importante de todo el proyecto y por supuesto la más aburrida. Este es el momento de establecer los objetivos que pretendemos lograr, a que tipo de usuarios pretendemos llegar y sobre todo tener claro los recursos económicos, humanos y técnicos con que contamos para lograrlo.
Si tenemos en cuenta lo que dice el Manifiesto de la UNESCO en favor de las bibliotecas públicas:
"La biblioteca pública presta sus servicios sobre la base de igualdad de acceso de todas las personas, independientemente de su edad, raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social. Debe contar además con servicios específicos para quienes por una u otra razón no puedan valerse de los servicios y materiales ordinarios, por ejemplo, minorías lingüísticas, deficientes físicos y mentales, enfermos o reclusos."
Nuestra página debería poder ser vista/utilizada por todo el mundo, aunque no estaría de más realizar un pequeño estudio para saber cual será nuestro público mayoritario.
Por otra parte, deberíamos marcarnos unos objetivos alcanzables a corto, medio y largo plazo.
Otra parte importante, dentro de la planificación es tener claro los recursos con que se cuenta para lograr los objetivos propuestos. En este caso cabría distinguir entre:
¿Tenemos los ordenadores necesarios para:
En cuanto al contenido, todos somos libres de poner lo que creamos más interesante, claro que, si es interesante para nuestros usuarios, mucho mejor. El número de secciones/apartados que incluir no es algo normativo, si bien un compendio de las partes más usadas en las webs bibliotecarias lo podemos encontrar en el Anexo I del libro Los portales bibliotecarios1.
Si somos consecuentes con nuestro trabajo en la biblioteca, estructuraremos los contenidos de una forma coherente con lo que queremos decir. La forma más sencilla es utilizando los estándares web, HTML y sus variantes ( HTML4.01 o XHTML en todas sus versiones ) para dar sentido a lo que escribimos y CSS ( las famosas Hojas de Estilo en Cascada ) para darle la forma deseada ( colorines, tipo de letra, tamaño, posición, etc ).
Si tenemos en cuenta que en el trabajo diario de la biblioteca utilizamos continuamente estándares, ( ver tema anterior ) mediante los que sabemos perfectamente que el campo 100 es para indicar el autor de una obra y no el título ó que el campo 022 es para indicar el ISSN, porque no indicar en nuestra página que un bloque de texto es un párrafo ( <p>) o que la dirección de la biblioteca se puede indicar con la etiqueta <address>. Parece que solo se trata de sentido común.
Por último, y no menos importante, también relacionado con lo que nos dice el Manifiesto de la UNESCO en favor de las bibliotecas públicas esta la accesibilidad. La aplicación de los estándares favorecerá en gran medida nuestra labor de hacer nuestra páginas más accesibles a todos los usuarios además de evitar futuros dolores de cabeza, ya que según la Ley 34/2002, de 11 de julio, relativa a Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE) se establece que:
"las Administraciones Públicas adoptarán las medidas necesarias para que la información disponible en sus respectivas páginas de Internet pueda ser accesible a personas con discapacidad y de edad avanzada de acuerdo a los criterios de accesibilidad al contenido generalmente reconocidos antes del 31 de diciembre de 2005".
1- García Gómez, Fco. Javier. Servicios bibliotecarios web de Bibliotecas Públicas españolas. En: Los portales bibliotecarios, p.205-231.
Silvia García González - sigarcia@baratz.es
Juan José Fernández - jjfernandez@baratz.es