El cada vez mayor interés en las fotografías como testigos de la actualidad y del pasado, y a su vez la presencia cada vez mayor de los medios tecnológicos a nuestro alcance: ordenadores, televisiones, pantallas, internet, .... hace de la fotografía un nuevo recurso nada despreciable para formar parte de las colecciones de las bibliotecas y centros de documentación, como respuesta a las necesidades de sus usuarios.
Las fotografías como recurso documental en las bibliotecas o centros de documentación, presenta una serie de características importantes a tener en cuenta en su conservación, tratamiento, almacenamiento, difusión, etc, que precisa de condiciones especiales.
La conservación es uno de los objetivos principales de cualquier fondo fotográfico.
El buen estado de conservación de una fotografía vendrá determinado por su procedimiento de elaboración (soporte, emulsión, procesado técnico, ...), por su historia hasta llegar a nosotros, y por las condiciones de almacenamiento y difusión que estemos utilizando en la actualidad.
Hasta ahora, era muy común obtener segundos originales de la fotografía para facilitar su difusión y garantizar la correcta conservación del original, pero actualmente contamos con el recurso de la digitalización.
Para convertir una imagen a formato digital se precisa de los siguientes componentes:
Estos dos dispositivos están presentes tanto en los escáneres como en las cámaras digitales actuales.
La calidad de una imagen digital viene determinada por los siguientes aspectos:
La digitalización de imágenes persigue dos objetivos fundamentales: asegurar la conservación de aquellos fondos fotográficos, que sus peculiaridades de originalidad, carácter histórico, ... exige, y facilitar la difusión de estos fondos fotográficos de una manera ágil y sencilla.
La digitalización para la conservación, para obtener segundos originales, es una opción difícil y muy costosa. Para asegurar la mayor calidad posible se debe almacenar el fichero resultante de la digitalización en formatos sin compresión, o con muy poco grado de compresión, lo cual generará ficheros de gran tamaño, poco manejables y que necesitan equipos potentes.
Sin embargo la digitalización de los fondos fotográficos orientada a su difusión simplifica enormemente la consulta de estos fondos:
Por todo lo dicho, no siempre se digitaliza la colección fotográfica completa, si no que se determina por criterios basados en el grado de deterioro del original, y por el volumen de consultas, facilitando el acceso a la imagen, aunque no sea la original.
El proceso de catalogación de la fotografía es imprescindible para establecer los puntos de acceso que permitan su recuperación por medio de los datos de su descripción física y el análisis de su contenido.
La catalogación de las fotografías exige de un análisis, no solo de las características de su continente (soporte, papel, dimensiones, ...), si no también de su contenido.
En el caso de fotografías únicas, excepciones, raras, antiguas, la descripción del continente representa una parte importante de la catalogación teniendo que hacerse mención de aspectos como: medio de obtención de la fotografía, soporte, estado de conservación, ...
Por otra parte la descripción del contenido se ha de hacer desde dos puntos de vista: los elementos reproducidos en la imagen (objetos, personajes, acciones, ...) y el significado de estos elementos en su contexto histórico, social, cultura, ...
Dependiendo de los objetivos de la biblioteca, de la cantidad de fotografías que compongan el fondo, de las necesidades de los usuarios finales, de los recursos disponibles, ... el número de puntos de acceso será mayor o menor.
Otra parte importante en la descripción de la fotografía es la indexación.
La indexación aporta los datos más decisivos para reflejar el contenido de una imagen, pero nos encontramos con la dificultad de seleccionar las palabras adecuadas que describan fielmente el contenido de la imagen. Por ello es importante acudir a un vocabulario controlado con términos únicos para cada concepto, mención de los términos no aceptados, estructura jerárquica y asociativa que permita el enriquecimiento de la descripción, ...
Esta indexación habrá de recoger tanto los aspectos descriptivos del continente de la fotografía, como los de su contenido, como los de su significado contextual, histórico, social, cultural, ...
La utilización de unas normas estandarizadas de catalogación e indexación facilitará el trabajo a los profesionales, dando homogeneidad y coherencia al catálogo, proporcionando al mismo tiempo a los usuarios los medios adecuados para la recuperación de la información.
Muchos centros han elegido preferentemente las Reglas de Catalogación Angloamericanas (AACR2R) o el estándar ISAD(G) en el ámbito archivístico.
Fototeca del Patrimonio
Histórico
La Fototeca del Patrimonio Histórico
Español conserva todo el material
fotográfico que ha generado durante sus trabajos
así como distintas colecciones
históricas. Está constituida por las
siguientes colecciones: Archivo Ruiz Vernacci, Archivo
Moreno, Archivo de Información Artística,
Fototeca de Monumentos y Arqueología, Fototeca
de Obras Restauradas y Archivo Cabré.
Fototeca del Alto
Aragón
La diputación de Huesca en 1989 creó la
Fototeca del Alto Aragón cuyo principal objetivo
fuera la conservación y difusión de las
imágenes que mostraran su historia y la de sus
gentes.
Sistema Nacional de Fototecas de
Mexico
El Sistema Nacional de Fototecas de México forma
parte de la Coordinación Nacional de
Difusión del Instituto Nacional de
Antropología e Historia. Es un organismo creado
en el año de 1992, orientado fundamentalmente a
normalizar y coordinar las actividades que se generan
en los archivos fotográficos que el Instituto
tiene bajo resguardo oficial en la República
Mexicana.
Fotoeca Hispalense
Es una entidad
privada creada en 1976 por el fotohistoriador Miguel
Ángel Yáñez Polo. Creada en torno
a la Historia de la Fotografía de la capital
andaluza. La Fototeca alberga más de 100.000
fotografías, teniendo especial interés a
los pormenores historiográficos de los
fotógrafos que han trabajado en la Sevilla desde
1839 al 2001, así como a los soportes y
tecnologías empleadas, junto a la
identificación temática.
Fototeca del Laboratorio de Arte de la
Universidad de Sevilla
Hacia 1907 Don Francisco Murillo Herrera inició
un proyecto para crear un fondo documental de
imágenes como apoyo a su cátedra en la
Universidad de Sevilla. Este proyecto ha ido
evolucionando en el tiempo hasta convertirse en un
archivo documental para el estudio de la historia
contemporánea. La fototeca del Laboratorio de
Arte es un fondo documental de imágenes en
diferentes soportes manteniendo un estado de
conservación muy variado.
Pilar González - pili@baratz.es
Sonia de Diego - sonia@baratz.es