El acceso a la lectura busca nuevas fórmulas. Los alicientes que proporcionan los actuales medios de comunicación han provocado que aparezcan en muchos campos las comunidades virtuales. Personas que desde distintos puntos del planeta se agrupan en torno a una afición común constituyen estas comunidades. Desde que el hombre es hombre ha ejercitado la función social a la que le empuja su propia naturaleza en busca del interés común, hasta llegar a nuestros días en los que conceptos como el espacio / tiempo ya han dejado de ser un problema para compartir inquietudes. Internet y su utilización como medio de comunicación ha permitido la creación de comunidades virtuales que persisten superando todas estas barreras.
En este contexto aparece BookCrossing, que aunque no nace específicamente como un club de lectura, sino como un entretenimiento basado más en el libro como objeto de seguimiento que en su propio contenido, si bien la magia de la lectura se ha apoderado de la comunidad creada con otros fines, y ha comenzado a moldear sus objetivos convirtiéndose en un foro de opinión, discusión y crítica literaria que complementan al fin primero de BookCrossing que no era otro que el de liberar libros de nuestra estantería y dejarlos a la deriva, a la espera de un nuevo lector inesperado para después seguirle la pista al propio documento.
BookCrossing trata de seguir a los libros ciertamente. Pero cada vez más, trata de conectar a la gente. Las decenas de miles de miembros que han escogido unirse a este proyecto global son realmente la esencia de BookCrossing. En general, los BookCrossers son un grupo literario, generoso, bien-viajado y amante de la diversión.
BookCrossing.com proporciona un modo sencillo de compartir libros con el mundo, y seguir sus caminos para siempre, basándose para ello en un sencillo ideario, conocido como "las 3 erres" de BookCrossing...
Suena fácil, y en realidad lo es. También es un ejercicio fascinante sobre el destino, o cadena de eventos que puede ocurrir entre dos o más vidas y una obra literaria, en lo que sería la vertiente más poética de la idea.
Aunque es común hablar de BookCrossing como un fenómeno espontáneo, lo cierto es que el motor del mismo lo constituye el club virtual BookCrossing.com. Se trata de un trabajo realizado de forma altruista por Humankind Systems, una compañía de software y desarrollo por Internet con sede en Kansas City, Missouri, y Sandpoint, Idaho.
Ron Hombaker, socio de Humankind empleó su tiempo de ocio en buscar una comunidad en Internet que fuera realmente única, la primera de su clase, y que según sus propias palabras, le "proporcionara sensaciones cálidas y agradables cuando trabajara en ello". La idea nace inspirada en PhotoTag.org y WheresGeorge.com, que se dedican respectivamente al seguimiento de cámaras de fotos desechables perdidas por el mundo y de billetes estadounidenses por el número de serie. El germen era buscar un tipo de objetos a los que el público pudiera tener interés en seguirles la pista y que además aportaran algún "beneficio a la humanidad" y con la suma de estos ejemplos, más la mirada de Ron hacia las estanterías repletas de libros en su domicilio surge la base de BookCrossing. Una ardua tarea de investigación en Internet acaban por confirmar a Ron y a su esposa Kaori la originalidad de la idea. Bastaron tres horas para decidir el nombre, diseñar el logotipo y registrar el dominio. Ya estaba todo dispuesto a comenzar a ejecutar la idea.
En unas cuatro semanas de trabajo de diseño y programación el site quedaba listo en la red con fecha 17 de abril de 2001. BookCrossing despega con un simple y escueto comunicado de prensa y comienza a crecer a ritmo de unos 100 miembros registrados al mes solamente con el sistema de transmisión boca a boca, hasta que en Marzo de 2002 la revista Book edita un artículo sobre el tema que supone un vuelco en la situación del proyecto, pasando a convertirse en temática de numerosos artículos en prensa, radio y televisión. Pasa entonces a ser, según el programa PageRank de Google el grupo de lectura más popular en la red, con un ritmo de crecimiento de 350 nuevos miembros diarios.
La comunidad ha alcanzado óptimas cuotas de funcionamiento. Prueba de ello es su enorme consolidación con la creación de sus propios logotipos e incluso de su propio vocabulario.
La idea primordial de BookCrossing consiste en "liberar" un libro. No son válidos otros materiales como publicaciones periódicas, que pierden todo interés en breve espacio de tiempo. Se trata de liberar exclusivamente libros, en busca de todo el romanticismo que ello conlleva. Se pretende que el libro ya leído que queda preso en la estantería de casa tenga un cauce de salida, de liberación, que pueda servir para el fin con el que fue concebido, para ser leído.
¿Qué se puede liberar?. Se puede liberar cualquier libro, leído o no. En el fondo BookCrossing no interviene en el hecho mismo de la lectura, sino en la circulación del mismo, en la liberación, captura y sucesivas liberaciones. Hasta aquí todo claro, pero ¿cómo podemos liberar un libro y como sabremos si ese libro ha sido capturado?
En realidad si abandonamos un libro en un asiento de un parque, nadie sabe muy bien qué llegará a pasarle. Por ello utilizamos una etiqueta en la que haremos constar el BCID (Número de IDentificación BookCrossing). Este número sirve para que quien lo encuentre, si así lo decide acceda a la página de BookCrossing para anotar esa captura en el "diario". Por más que en el momento de liberar un libro realicemos un esfuerzo por asegurarnos que será capturado y anotado en el diario - BCID bien visible, etiquetas seguras, algo para captar la atención del público, y una cuidadosa elección del lugar - lo normal es que sea capturado pero no se hagan entradas en su diario.
Una vez que identificamos correctamente el libro y lo liberamos, haciéndolo constar en su diario nuestro libro ya está "en la jungla" pudiendo comprobar en las páginas de "Go Hunting" (de caza) donde y como fue liberado.
No obstante, no todas las liberaciones deben ser anónimas o realizadas en una situación azarosa. Son igualmente válidas las liberaciones que hacemos cediendo el libro a un conocido, normalmente con la esperanza de que continúe la cadena, o bien a través de las "liberaciones temáticas". Éstas son un ameno método de liberación que consiste en vincularla de algún modo a la temática de un libro, como puede ser liberar un libro de un autor cerca de una firma de ejemplares del mismo o dejar un libro sobre cine dentro de una sala de proyección. Las combinaciones son infinitas y no hay más límite que el de la propia imaginación.
Si por el contrario, bien sea de forma intencionada o bien de manera casual encontramos un libro que podemos identificar como liberado a través de sus etiquetas, hemos de tener en cuenta que la persona que lo registró, y todos los lectores que han hecho entradas en el diario en su camino, cuentan con nosotros para que sigamos la cadena registrando una entrada en el diario de ese libro. Es muy simple, solo hay que acceder a la web de BookCrossing y realizar una entrada en el diario, anotando el número BCID, y dejando una breve nota para que otros sepan que le ha pasado al libro. Si no estamos interesados en su lectura nada es obligatorio, podemos incluso indicarlo en nuestra nota con la mayor sinceridad. Finalmente, una vez terminado con el libro, seguiremos la cadena pasándolo a un amigo o liberándolo "en la jungla" para que alguien lo disfrute.
Podemos también optar por salir de caza. Teniendo en cuenta que después de registrar y liberar un libro, los miembros tienen la opción de hacer notas de liberación, especificando donde exactamente dejaron un libro, es posible navegar seleccionando estos liberados activos, por País, Estado, Ciudad, y "Zona de Cruce". Cuando alguien encuentra un libro listado aquí, y hace una entrada en el diario, el libro sale de esta lista. Así pues podemos lanzarnos en cualquier momento a la búsqueda por indicios.
Tenemos la posibilidad de convertir en mundo en una biblioteca.
Llegado a través de Internet a España a primeros de 2002, nace dentro de BookCrossing.com un foro español en el que pronto aparece la inquietud por crear una versión en castellano del mismo, o al menos de sus principales páginas, que agilizasen los procesos de liberación en España. Se somete a estudio en este foro la realización de un "mirror", que tuviera traducidas la mayoría de las páginas, y dejara al menos enlazados el resto de contenidos. Puestos en contacto con el propio Ron Hornbaker, creador de BookCrossing, reciben los promotores el visto bueno al proyecto. Tras la aprobación de Hornbaker y dos semanas de duro trabajo en traducciones y programación nace bookcrossing-spain.com con la esperanza de fomentar el BookCrossing en nuestro país.
De la misma manera que el site original, el mirror español de BookCrossing fomenta la creación de grupos virtuales o presenciales de BookCrossers con intereses afines, chats, foros, artículos con experiencias personales, aparte lógicamente de la gestión propia de BookCrossing con la asignación de BCID, cuadernos de caza, diarios, etiquetas, etc...
Son infinitas las actividades que se vienen desarrollando tomando BookCrossing como punto de partida. La idea en sí misma ya invita a tomar iniciativas imaginativas.
Comunidades como la de BookCrossers en Msn han organizado un Maratón de BookCrossing, con actividades para toda la familia, abordando juegos vinculados al tema por equipos, premios y, por supuesto libros para todos. En este maratón en realidad se realiza una Gynkana de pruebas participativas combinado con el uso de Internet, a través de la que se pretende fomentar el juego en familia, animar la lectura en todas las edades, dar a conocer Bookcrossing y su funcionamiento, y fomentar el uso lúdico-educativo de Internet.
Desde el propio site oficial se alienta a este tipo de iniciativas generalmente a través de su foro de discusión on-line donde los miembros pueden hacer anuncios, preguntas, compartir técnicas de liberación, charlar sobre nuevos libros y autores, chatear, y en general hacer amigos con lectores afines de todo el mundo.
Si por el contrario preferimos el ambiente más sosegado de los grupos de discusión por email, el Grupo BookCrossing de Grupos Yahoo cuenta con un número aún no muy elevado de miembros que sin embargo son generalmente muy activos. Con frecuencia se envían a este grupo ideas y versiones beta de varios proyectos BookCrossing, para tener una opinión limitada pero valiosa.
Se invita asimismo a la creación de Zonas Oficiales de Cruces, para las que lógicamente se debe disponer de un lugar público dotado de una cierta privacidad (un café favorito, librería, cine, clase...). Se trata de buscar sitios que se conviertan en un lugar perfecto para que la gente libere y encuentre libros con una cierta frecuencia. Si conocemos uno que cumpla con las condiciones, podemos empezar allí una Zona de Cruce, y verla crecer.
En el caso de que aceptemos el contacto directo con otros BookCrossers para relaciones sociales e informales, se organizan con frecuencia las conocidas "Quedadas" a modo de contacto directo. El Día de la Quedada BookCrossing Internacional es el segundo Martes de cada mes, a las 7 de la tarde, hora local. Falta tan solo determinar el sitio que se vaya adoptando en cada lugar del planeta para ello.
Las instituciones públicas lejos de desmarcarse del fenómeno, se suben al carro de BookCrossing favoreciendo iniciativas desde el punto de vista lúdico que promocionen esta actividad y que sirvan del mismo modo a sus propósitos en su labor de fomento de la lectura. Así surgen iniciativas, vinculadas a fechas como el Día del Libro en la que la Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid colocó en abril 1.500 "libros libres" en los campus de las 13 universidades madrileñas como parte de los actos de conmemoración de la Semana de la Lectura y el Día del Libro. La intención de la Consejería, apoyada por la publicación universitaria Noticias de la U, se manifestó como "fomentar la lectura como una aventura, con la Universidad como primer caldo de cultivo y hacer extensivo el programa a toda la comunidad en próximas ediciones".
En San Sebastián, para poner en marcha la iniciativa, se ha optado por facilitar la tarea a los BookCrosser con la instalación de un punto de depósito y recogida de libros "liberados" en la entrada de la Biblioteca central de Alderdi Eder.
Que Bookcrossing es una fórmula que contribuye a la difusión de la lectura no es un hecho comprobado, pero se intuye que puede llegar a ser un arma poderosa en pro de esta causa. Lejos de mantenerse en la idea original de seguimiento fetiche del libro como tal, dentro de algunos grupos de BookCrossers se debate y se articulan fórmulas para obtener provechos en este sentido.
La gran mayoría de libros registrados en BookCrossing son para adultos. Se dejan libros sobre bancos, autobuses, cafeterías, mesas de bares... Se llama la atención sobre el hecho de que el BookCrossing ha llegado allí, y se crea la posibilidad de conseguir un nuevo miembro. No obstante, aproximadamente el 7% de los libros registrados en BookCrossing son para niños: los BookCrossers del mañana.
Aunque entre los niños de ahora el libro no posee ese factor mágico de medio de transporte a mundos fantásticos, BookCrossing puede ser un motor de vinculación a los mismos. Los educadores cuentan con la posibilidad de utilizar el BookCrossing como un trampolín para animar más a los niños a leer, escribir y aprender sobre otras gentes y lugares.
Desde los foros de BookCrossers se anima a la realización de liberaciones temáticas debidamente publicitadas con el objetivo de desarrollar la lectura entre los más jóvenes y acercarles contenidos que puedan ser de interés para ellos.
Buena muestra del interés de las Instituciones Públicas en la instrumentalización de BookCrossing como herramienta de difusión de la lectura ha sido el gran número de iniciativas que en las ferias del libro de la pasada primavera han surgido promovidas por las mismas, basándose en ideas afines a BookCrossing o incluso invitando a la participación directa en el proyecto.
Como otros muchos fenómenos, y en este caso con una prontitud asombrosa, surgen leyendas y mitos en torno a los mismos que alimentan más si cabe la curiosidad y la emoción de los miembros de esta comunidad. Un caso concreto es el árbol de Yago, que ya adquiere tintes de lugar legendario en el mundo del BookCrossing. Se trata de la parte más amigable y menos prosaica del proyecto.
El árbol de Yago es un lugar mítico entre los BookCrossers de Barcelona. Es un plátano de Barcelona que se encuentra en Villarroel-Consell de Cent justo delante de la Biblioteca de Cataluña y tiene un agujero en su corteza. Un día un BookCrosser de los más veteranos, Yago, decidió utilizar este árbol como zona de intercambio. La idea caló hondo y se ha convertido en un lugar mítico dentro de Barcelona hasta el punto de que, por ejemplo, en algún meet-up (Quedada de BookCrossers) ha llegado a acudir una persona expresamente de Valencia para liberar un libro en el árbol de Yago. Casi es un lugar de peregrinaje.
Paralelamente, para la gente de Madrid su lugar mítico es la plaza de Oriente. Se han llegado a organizar circuitos entre BookCrossers de Madrid y Barcelona a través de los cuales los primeros envían libros para que éstos sean liberados en el árbol de Yago, y los catalanes hacen lo propio para que los suyos lo sean en la Plaza de Oriente.
Manolo Lasala - mlasala@baratz.es