"Mi crítica les dice que, cuantos más aparatos se usen para ahorrar tiempo, de más podrá disponer el bibliotecario para cultivar su entendimiento y para hablar sobre las excelencias de Browning o Byron. Pero ¿va por este camino el tiempo que se ahorra con las máquinas? Me temo que no. El gusto por estas cosas crece a medida que se alimenta. Y el bibliotecario que ha inventado un aparato para suministrar los libros a sus lectores... por medio de una máquina tragaperras, no se quedará contento ni gastará su tiempo en la lectura de Browning, hasta que haya conseguido otra que con simplemente tocar un botón descargue el libro en casa del lector".
J. Y. W MacAlister (1897). Citado en: Reynolds, Dennis. Automatización de bibliotecas. Salamanca; Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1989.
Entre esta imagen...
y esta...
... han pasado casi 14 años. Los mismos que han transcurrido desde que apareció la primera versión de Absys.
Cuando en otras disciplinas (como puedan ser las matemáticas, las ciencias sociales o la propia historia, por poner sólo algunos ejemplos) intentamos realizar un estudio histórico que abarque los últimos 14 años, puede parecer un hecho anecdótico y casi sin fundamento. Sin embargo, si hablamos de sistemas informáticos 14 años es muchísimo tiempo, es toda una vida, hablamos casi de arqueología industrial. Los programas de hoy en día apenas si se parecen a los de antes, pues la tecnología se mide en otros parámetros: cambia mes a mes. Un ejemplo muy cercano son los teléfonos móviles: actualmente, aparatos de una tecnología avanzadísima se encuentran guardados en lo mas profundo del cajón más oculto, y sólo porque tienen dos años de vida y se han quedado desfasados. Con el software y el hardware, ocurre lo mismo, y el mundo de los Sistemas Integrados de Gestión Bibliotecaria no es una excepción.
Para situarnos en el contexto adecuado, hagamos un rápido repaso de lo que pasó hace 14 años, en 1989:
- Se hablaba de 1992 como el año de la esperanza para España y donde se pusieron muchas ilusiones: los JJOO de Barcelona y la Expo de Sevilla eran los máximos exponentes en cuanto al desarrollo de un país.
- Una red de ordenadores a nivel mundial era poco menos que una utopía sacada de una novela de Isaac Asimov o de Philip K. Dick. Internet apenas sí existía, daba sus primeros pasos con el telnet y ftp como protocolos estrella1. Como muestra, el proyecto Archive.org, que recoge y almacena paginas web de todo el mundo, sólo alcanza hasta el año 1996. ¿Qué pasó en Internet antes de ese año? Sólo podemos saberlo a través de las diferentes monografías publicadas sobre el tema. No existe un registro de lo que paso en esos primeros años.
- Muere uno de nuestros mejores pintores de todos los tiempos: Salvador Dalí.
- Veinticuatro jefes de Estado firman la Declaración de La Haya para crear, dentro de la ONU, una autoridad mundial que proteja el medio ambiente. Aún seguimos esperando algún resultado de dicha reunión...
- Cela es galardonado con el premio Nobel de Literatura.
- Se abre un nuevo camino para las relaciones con el bloque soviético, cae el muro de Berlín y se establece el fin de la guerra fría después de la reunión entre George Bush y Mijail Gorbachov.
- La séptima Copa de Europa del Real Madrid era un sueño inalcanzable...
Y lo más importante para nosotros: aparece en el mercado un nuevo programa de gestión bibliotecaria: Absys, cuya primera instalación se produce al año siguiente, en 1990, en la BPE de Zamora.
Los centros que en 1989 poseían un sistema automatizado de gestión bibliotecaria eran más bien pocos y ya se empezaba a ver con anhelo los primeros intentos, fallidos, de la Biblioteca Nacional para automatizar sus fondos. Esos primeros programas eran costosos y difíciles de instalar y mantener. Desde el principio quedaron claros cuáles debían ser los ámbitos de aplicación con la creación de una serie de módulos que han permanecido casi invariables: catalogación, circulación, adquisiciones y gestión de publicaciones periódicas. No todos los programas permitían su instalación completa y las bibliotecas solían implementar los dos primeros, pues eran los que más les interesaban. Después, según salía la jugada, decidían incorporar el resto y, quien se lo podía permitir, si no estaba satisfecho con los resultados, cambiaba de sistema. En otros casos se partía de sistemas diseñados ad hoc, sobre la marcha y según las necesidades detectadas en cada centro. El principal problema que presentaban estas herramientas particulares era la integración de la información que generaban con otros sistemas.
Ante este panorama, había programas que ofrecían una serie de ventajas en cuanto que utilizaban un software que permitía desarrollar tareas específicas sobre la información bibliográfica (principalmente consultas y recuperación de información mediante un software documental) pero que no eran lo suficientemente flexibles para la gestión de las tareas administrativas que requerían las bibliotecas (algo que si realizaban de forma muy potente los sistemas de bases de datos relacionales). Por esta razón empezaron a plantearse ideas nuevas en este campo. Aparecen artículos en revistas especializadas donde se lanzaba la idea de realizar programas de gestión bibliotecaria que integraran dos motores de bases de datos distintas pero complementarias: un software documental para el trabajo con la información bibliográfica y otro relacional para el resto de la información y tareas llevadas a cabo por la biblioteca como podía ser préstamos, adquisiciones, etc. A la cabeza de este movimiento global se encontraba Thomas B. Hickey, de la OCLC, aunque sus investigaciones coincidieron en el tiempo con otras muchas llevadas a cabo en diferentes países. Es decir, durante la segunda mitad de la década de los 80 se produjo un movimiento en el mundo de la informatización bibliotecaria que iba a revolucionar la situación previa en la que se encontraban muchas bibliotecas que no podían desarrollar por si mismas software costoso de adquirir y mantener.
Como hemos dicho España no fue una excepción a esta situación y desde se desarrollaron programas bajo esta nueva filosofía. Llegamos así al primer paso en nuestro recorrido histórico: SGB y el modelo de integración de datos documentales y relacional, los padres de Absys y que en su día, constituyeron dos desarrollos diferentes sobre el mismo concepto: el trabajo en línea y simultáneo desde varias estaciones de trabajo a todo el personal de la biblioteca a partir de conexiones en modo terminal.
En 1989 se produjo un hecho muy importante. Teniendo en cuenta las nuevas necesidades de información dentro de las bibliotecas, cesó el trabajo sobre SGB y no se hicieron nuevos desarrollos, dejando en manos de las bibliotecas que ya lo utilizaban la decisión final de migrar al nuevo sistema que estaba a punto de nacer o bien seguir con el antiguo. SGB nació como un sistema de gestión para bibliotecas pequeñas (departamentales o de pequeños organismos) y no terminaba de acomodarse a las nuevas necesidades de la biblioteconomía. De esta forma, el nuevo programa (que a princpios de año aún no se llamaba Absys) fue desarrollándose de forma exponencial, añadiendo nuevas aplicaciones sobre la idea básica: la integración, en un mismo paquete informático de dos motores de consulta diferentes, y cada uno dedicado a unas tareas claramente diferenciadas aprovechando sus prestaciones. Así, fue transformándose poco a poco en lo que nosotros conocemos como Absys.
Absys, al cual ya se le identificaba plenamente bajo este nombre, presentaba diferencias con sus antecesores puesto que la integración entre los motores documental y relacional era completa y ya marcaba su personalidad en cuanto a:
- La creación de un Sistema Integrado de Gestión Bibliotecaria totalmente español y en español, con tecnología de primera línea.
- Amigabilidad en el sentido de que tanto el trabajo diario con el sistema como su mantenimiento era posible llevarlo a cabo incluso por usuarios inexpertos sin necesidad de tener conocimientos en informática. Hay que recordar que la situación en el año 1989 no era la misma que nos podemos encontrar en la actualidad ni mucho menos en cuanto a conocimientos informáticos por parte de un profesional medio. A pesar de todo, aún se les ponen los pelos de punta a los primeros usuarios de la aplicación cuando recuerdan el primer editor de catalogación: el BRS/Demon. Hay quien afirma, incluso, que el nombre "demon" le venía como anillo al dedo.
- Adaptabilidad: la funcionalidad de adaptar el programa a las necesidades propias de una biblioteca en concreto ya era una opción que el programa presentaba desde un principio y cuyas posibilidades han ido creciendo con él.
- Normalización: desde el principio Absys se adaptaba las normas y estándares bibliotecarios más utilizados, con la vista puesta en la integración de datos provenientes de otros sistemas, a todo ello habría que añadirle el hecho de que la información saliente de Absys también sea compatible con otros sistemas o que incluso el usuario puede definir estos formatos.
Con estas premisas, como dejamos indicado al principio y después de una fase de instalaciones de diversas versiones Beta, en 1990 se produce en la BPE de Zamora un hecho que no deja de tener su importancia histórica: se lleva a cabo la primera instalación de Absys
La implantación del nuevo software para la gestión de bibliotecas fue exponencial, ya que si en 1990 se hizo la primera, poco a poco su uso fue expandiéndose de forma considerable. Para entender un poco cómo se dieron estos primeros pasos es casi obligatorio hacer mención de una monografía aparecida en 1992, pues poco a poco el nuevo sistema fue dejando una huella documental sobre su recorrido:
Moscoso, Purificación; Ríos García, Yolanda. Estado actual de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información en las bibliotecas y su impacto sobre el funcionamiento bibliotecario. Puesta al día. Madrid: FESABID, 1992.
Este informe nació como consecuencia de "dar a conocer el avance y evolución del proceso de automatización de las bibliotecas españolas en los cuatro años que han transcurrido entre la publicación en 1987 del informe anterior y éste" (p. 7). Según los datos presentados Absys estaba instalado en 12 bibliotecas (p. 123) y se hablaba de él en los siguientes términos:
- "Aunque en la actualidad Absys cuenta con un bajo porcentaje de instalaciones, éste se verá aumentado próximamente al ser el software elegido para la automatización de las bibliotecas públicas de titularidad estatal" (p. 15).
- "Sabini y Absys son los dos softwares específicos de bibliotecas utilizados por las bibliotecas especializadas" (p. 36).
Estas primeras instalaciones se hacían exclusivamente en máquinas Unix y a ella se conectaban los usuarios mediante conexiones en modo terminal (se recomendaba una emulación vt220). El trabajo con Absys se basaba en el uso de menús asistidos que nos guiaban a través de las pantallas. Resulta curioso como no ha sido posible obtener una imagen de esa época para la realización de este trabajo, aunque aproximadamente podemos hacernos una idea del editor de catalogación con la primera imagen que acompaña al artículo o esta otra:
Esta apariencia acompañará a Absys hasta el año 1996, aunque antes de esa fecha ya existían otras alternativas que veremos más adelante.
Al año siguiente, en 1991, sale al mercado la versión 2 de Absys. Es significativo como esta diferenciación entre versiones no se produce hasta mucho más adelante, principalmente cuando apareció la versión 4. Es decir, en 1991 no se le conocía como Absys. En esta versión la conexión de cada uno de los puestos de trabajo seguía siendo en modo terminal, aunque incorporaba nuevas prestaciones como la mejora del temido editor de catalogación BRS/Demon.
Desde 1993 a 1996 se producen una serie de cambios que marcarían el desarrollo futuro de la aplicación pues las posibilidades de adaptación e instalación se multiplican de forma considerable. Veamos paso a paso lo que ocurrió.
El año 1993 supone un salto cualitativo bastante
significativo en cuanto que aparece la versión 3
con un cambio importante y con el objetivo puesto en
que el trabajo del usuario se simplifique y sea
más fácil para los más inexpertos:
ahora existe la opción de instalar en la
máquina Unix un servidor de Absys (con los mismos requerimientos de
software y hardware) pero que permitía cambiar
los terminales por ordenadores PC bajo Windows y con
una estructura de comunicaciones Cliente/Servidor bajo
protocolo tcp/ip. Si volvemos a buscar en las
publicaciones de la época, nos encontramos con
que en la entonces revista llamada Information
World en Español (ahora El profesional
de la información), en su número 19,
correspondiente a noviembre de 1993, se dice que ya
existen 80 instalaciones del programa en toda
España (según palabras textuales
"difundido de manera espectacular" y
"segundo puesto después de Sabini") y
que su distribución se lleva a cabo
también en Portugal, Bélgica y Francia
(en este año precisamente se instaló el
primer Absys en una
biblioteca francesa).
Por otra parte, un año después, en 1994 y después de una serie de demos realizadas en diferentes congresos aparece en el mercado una versión paralela de Absys que vino a cubrir el hueco dejado por SGB en cuanto a la gestión de bibliotecas que, por su tamaño, personal y volumen de movimientos, no necesitaban implantar un sistema con los requerimientos de hardware y software que necesitaba Absys Unix Multiusuario. Nace el hermano "pequeño", lo que conocemos como Monopuesto, donde sólo es posible tener un ordenador de trabajo mas un opac de consulta, y todo ello bajo Windows y con las mismas opciones de trabajo. La primera instalación se produjo en la biblioteca de la Real Academia de Farmacia de Madrid. Con posterioridad, y antes de la aparición de Absys 4, se hace el anuncio de que en dicha versión ya se incorporaría la posibilidad de utilizar el protocolo Z39.50 para el intercambio de información bibliográfica.
Llegamos así a 1996, año de aparición de la versión 4 en cualquiera de sus posibilidades de instalación:
- Arquitectura Unix con estaciones de trabajo en conexión terminal
- Arquitectura Cliente/Servidor Unix con clientes en modo Windows
- Sistema monopuesto bajo Windows.
- La novedad se produce con la llegada de la arquitectura Cliente/Servidor con ambos trabajando bajo Windows, lo que ofrecía aún mayores ventajas en cuanto al mantenimiento del servidor puesto que puede realizarse por personal sin ningún tipo de conocimientos en informática.
Por otra parte, quizás la mayor novedad que presentaba esta 4a. versión fue el control de autoridades que permitía la depuración y el trabajo individualizado sobre ellas, control que se potencia con las siguientes versiones. De esta forma, y enlazando con el siguiente punto, llegamos al año 1999, cerrándose el que podríamos denominar como primer ciclo de vida de Absys.
El año 1999 supuso una cierta ruptura en muchos sentidos con todo lo realizado con anterioridad. En primer lugar porque la imagen de Absys cambia por completo (acomodándose definitivamente al entorno gráfico que hoy conocemos) y el que fue origen de la aplicación (Unix con conexiones en modo terminal) deja de desarrollarse cierto tiempo después, puesto que su ultima aparición fue la versión 5.1 (2001). A partir de ese momento las nuevas aplicaciones sólo estarán disponibles para versiones con estructura cliente/servidor (Unix o Windows) así como para el monopuesto. Bajo estas circunstancias, y ya con alrededor de 700 bibliotecas informatizadas bajo Absys, se produce el cambio masivo de la versión 4 a la 5.
La nueva versión no sólo rompía con lo anterior en el apartado gráfico sino que la incorporación del protocolo Z3950 se hacía ya de forma completamente integrada con el resto de las aplicaciones, así como que la introducción de la tecnología web era una realidad. De hecho, Absys en muchos de sus formatos de visualización y pantallas utiliza conjuntamente aplicaciones del Internet Explorer.
Es en estos momentos cuando las posibilidades de instalación van multiplicándose en el sentido de que nuevas aplicaciones se van desarrollando sobre el programa base. Desde un punto de vista general, cronológicamente ocurre lo siguiente:
- 1999 aparece la versión 5.0 (con estructura cliente/servidor y terminal)
- 2000 aparece la versión 5.0 del monopuesto.
- 2000 se incorpora a la familia Absys un nuevo producto de trabajo directamente sobre el web: Web Prof. La gran ventaja es que no requiere la instalación de ninguna aplicación en el ordenador local pues únicamente se necesita un navegador web estándar para empezar a funcionar. Este hecho coincide en el tiempo con la sucursal abierta por , servicios de documentación en Panamá.
- 2001 es el año en en que aparece la versión 5.1 (con estructura Cliente/Servidor y Web Prof). La mayor novedad es que ya viene preparado para lo que nos espera: el Euro. Como decíamos anteriormente, y aunque siguen existiendo versiones antiguas en diferentes bibliotecas, se decide parar los desarrollos sobre la versión terminal. El vínculo más directo con sus versiones más antiguas desaparece.
- 2001-2002 La apertura de una nueva oficina en México, unida a la ya existente en Panamá, coincide con una nueva versión que viene a acompañar a las ya anteriores: la 5.1.5 en este caso presentada en todas las opciones posibles: Cliente/Servidor, Monopuesto y Web Prof. Como nota anecdótica comentar que ésta será la ultima versión conocida como "monopuesto" ya que las nuevas necesidades de las bibliotecas pequeñas/medianas han hecho posible el desarrollo de una nueva herramienta cuyo objetivo sea la gestión de estos centros.
El año 2003 se inaugura con el lanzamiento y primeras instalaciones de la versión 6 de Absys que de forma paulatina habrán de ser implantadas en más de las 1.200 bibliotecas informatizadas de España, Francia, Portugal y Sudamérica. El mismo entorno gráfico con nuevas aplicaciones y posibilidades de funcionamiento por parte de los usuarios. Otra de las novedades en cuanto a los productos que salen al mercado lo constituyen los siguientes productos:
- Absysexpress. Es la evolución natural de Absys Monopuesto en cuanto que su diseño está enfocado a las necesidades de pequeñas y medianas bibliotecas cuyo volumen de trabajo no sea excesivamente amplio pero no quieren dejar de utilizar una aplicación de calidad.
- absysNET. En la actualidad, los catálogos colectivos en línea y las grandes redes bibliotecarias requieren de herramientas de trabajo más potentes que den soluciones a los problemas de trabajo diario: la integración de las clásicas herramientas de la biblioteconomía junto con las nuevas tecnologías de comunicaciones han posibilitado la creación de sistemas basados directamente en el web.
- Absys Z-Link. Es una herramienta exclusivamente de consulta que incorpora las posibilidades del protocolo Z3950 en el sentido de que hace posible la búsqueda simultánea en diferentes catálogos que utilicen servidores Z de Absys. Todo ello sin necesidad de centralización alguna pues cada servidor Z se gestiona de forma independiente.
Una vez llegados a este punto, y si volvemos la vista atrás, veremos que ya han pasado 14 años:
- 1992 queda lejos en el pasado, y ahora es Madrid la que se incorpora a la carrera olímpica.
- Internet es algo absolutamente global y todo el mundo habla de la Red, pero pasa por su primera crisis. Las puntocom han ido desapareciendo poco a poco: evidentemente la venta humo embotellado no era una actividad tan lucrativa como parecía. Se buscan otros caminos pero no cabe duda de que la Red se ha convertido en nuestro principal campo de trabajo. Ahora la realidad supera en ocasiones a las novelas de ciencia ficción.
- Salvador Dalí sigue siendo considerado como uno de nuestros mejores pintores de todos los tiempos.
- A pesar de la Declaración de La Haya y de la posterior reunión de Kyoto seguimos contaminando el planeta y esquilmando los recursos. Nos preguntamos hasta qué punto La Tierra aguantará esta sobrexplotación salvaje.
- Cela, nuestro último premio Nobel, ha muerto recientemente.
- George W. Bush, hijo de George Bush, prepara una nueva guerra contra Irak. Mijail Gorbachov está desaparecido del mapa, al igual que el bloque soviético y todos sus dirigentes. Hay niños que no saben qué es eso del muro del Berlin que dividía no sólo una ciudad, sino a todo un planeta.
- La décima Copa de Europa del Real Madrid, que ahora se llama Champions League, es un sueño alcanzable.
Y lo más importante para nosotros: Absys sigue creciendo. Nuevas versiones, nuevos y mejores productos, nuevas caras se han incorporado al proyecto y otras lo han ido dejando por el camino pero, al fin y al cabo, mantenemos las mismas ilusiones.
Nos vemos dentro de otros 14 años... como mínimo.
Esperamos veros a todos, tanto a los que ya estáis ahí como a los nuevos que se incorporarán en el camino.
1. Como ejemplo
significativo y aproximado [evidentemente hay muchos
más, pero éste, por estar publicado en
una de las principales revistas del ramo en
España (Revista Española de
Documentación Científica) es bastante
significativo] nos encontramos con el artículo:
Martínez de Madariaga, R.; . Arroyo
Fernández, D. "Aproximación
a Internet y su impacto en las bibliotecas y servicios
de información". En: Revista
Española de Documentación
Científica, 1994, julio-septiembre, v. 17, n. 3,
pp. 2777-289. En este texto, se habla principalmente de
las posibilidades del Telnet, ftp. el inolvidable
Archie o bien del gopher, mientras que el www es
tratado muy sucintamente, pues sólo se le dedica
un párrafo.
Jesús Castillo - jcastillo@baratz.es