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Cómics y bibliotecas

La integración de la información relativa a la línea en el catálogo

2. El mercado europeo

Al igual que ocurre en los casos anteriores ya comentados, con el cómic europeo sucede lo mismo: existe un conjunto amplio de obras cuya clasificación dentro de este grupo es indiscutible, aunque la definición de sus límites es confusa. Seguramente esas obras de fácil clasificación de las que hablamos sean colecciones tan populares como las de Astérix, Tintin, Lucky Luke o Spirou, las cuales, al igual que ocurre con los superhéroes norteamericanos, están siempre presentes en la mente de quien normalmente no es aficionado a los cómics, pero que son personajes ampliamente conocidos (casi siempre gracias a su adaptación a otros medios: cine y animación, principalmente). Por supuesto que hay más, muchos más, pero su fama no está tan extendida: Blueberry, Iznogoud, Valerian, Blake & Mortimer, etc., y quizá no sean tan conocidos para el público en general.

Todos esos cómics pertenecen al principal mercado europeo: el francobelga. Francia y Bélgica se constituyen en la auténtica meca del cómic en el viejo continente. De hecho, muchos autores españoles buscan en ese contexto un lugar para la publicación de sus obras, ya que aquí la situación es realmente complicada. Desde luego eso no quiere decir, tal y como hemos visto en el texto de nustro colaborador Eduardo Entralla, que aquí no se publiquen obras procedentes de otros lugares, lo que ocurre es que no son tan frecuentes: Italia es sin lugar a dudas otro de los paises importantes en la producción de comics, parte de la cual, una proporción pequeña, en ocasiones podemos leer aquí. También es frecuente últimamente que podamos ver en España obras de autores que provienen de paises tan lejanos culturalmente hablando como Alemania, Holanda o Suecia. Sin embargo, en estos casos la edición está más enfocada a un autor en concreto, con intereses muy puntuales, como puede ser Andreas o Frederik Peeters, más que en el interés de la producción del país en general.

Esto último también lo podemos aplicar a nuestro país vecino, en ocasiones todo un desconocido, por desgracia en muchos aspectos, y el cómic no iba a ser menos. En los últimos años, impulsado si duda por la edición española llevada a cabo por la editorial lusitana Devir, se está conociendo poco a poco en España la realidad de los cómics portugueses, de los que apenas sabíamos nada, constituyéndose José Carlos Fernándes en uno de los autores revelación de los últimos años, como hemos visto en el texto de nuestros colaboradores Marcos Farrajota y Adalberto Barreto.

Así pues, con estas premisas, ya podríamos establecer, con las precauciones que comentaremos más adelante, un nuevo valor para nuestra pequeña clasificación:

3. El caso español

Este apartado, que podríamos englobar en una imaginaria clasificación jerárquica dentro del cómic europeo, sería sólo aplicable a las bibliotecas españolas por razones evidentes. Cada país podría desarrollar su propio criterio clasificatorio, y en nuestro caso elegiremos, siguiendo con nuestra terminología:

4. El manga

Bien es cierto que el cómic en general nunca ha disfrutado, excepto en momentos muy concretos de su historia y en países determinados, de gran aceptación popular, y mucho menos ha llegado a tener el reconocimiento cultural que se merece. Pero lo que ocurre con el manga ya es algo preocupante. Probablemente no haya otra manifestación cultural con tantos prejuicios y malentendidos como con el manga.

Por lo que respecta a los malentendidos, en principio hemos de aclarar que no es un género, por mucho que se empeñen en catalogarlo como tal, no lo es. Es simplemente una forma de hacer cómics con unas características muy peculiares y fáciles de identificar a la hora de la catalogación. No solamente no es un género sino que en el manga pueden darse infinidad de ellos, algunos incluso con nombres propios, como hemos visto en el artículo de nuestro colaborador Miguel Ángel Ibáñez. Sin embargo hemos de hacer una matización a su lista, ya que lo que actualmente se conoce como Nouvelle Manga debería ser entendido no como género sino como una tendencia exclusiva del manga y que ahora en España (vía Francia) está teniendo un éxito relativo. El resto de géneros (shôjo, shônen, etc.) se dejan como tales y ya serán analizados en otra edición de @bsysnet donde intentaremos dar una solución a la problemática de la asignación de géneros en el cómic, no sólo del manga.

Obtenemos de esta forma dos nuevos valores:

5. El cómic iberoamericano

Por lo que se refiere al cómic proveniente de Latinoamerica que hemos podido ver editado aquí en España, básicamente podemos decir que la oferta se ha limitado casi en exclusiva a la producción, ciertamente rica en cantidad y calidad, de Argentina. Existen otros paises como México, sobre todo, o Brasil (donde al cómic se le llama con el bonito nombre de quadrinhos), pero de cuya producción apenas podemos ver nada publicado aquí.

Al igual que en casos anteriores (europeo=francobelga), incluimos Línea iberoamericana identificándolo de manera genérica con el cómic que proviene de Latinoamerica. Insistimos en que aquí en España es la corriente principal, y casi unica, es que se editen obras de otros países, aunque de manera muy minoritaria. En tales casos, la propuesta es que mantengamos ciertas precauciones explicadas un poco más adelante. De tal forma, el último valor de nuestra breve estructua jerárquica sería:

Aspectos catalográficos

Recopilando toda la información que hasta ahora hemos presentado, obtendríamos una lista con los siguientes valores:

La siguiente pregunta que podríamos hacernos es: muy bien, ¿y ahora que hacemos con esa información?

¿Y ahora que hacemos con esa información?

El principal problema con el que nos encontramos a la hora de representar estos conceptos en nuestro catálogo es que ni las ISBD, ni las Reglas de Catalogación y tampoco el formato Marc los tienen en cuenta, por lo que es difícil encontrar una solución que acepte el mundo bibliotecario y esté acorde con el tipo de información que acabamos de presentar. Pero no por ello podemos seguir sin representarla en nuestros catálogos, negando una realidad evidente para este tipo de material presente en la mayor parte de nuestras bibliotecas. Pero aún hay algo más importante, hay que incorporarlade tal forma que sea buscable y práctica para los usuarios en general y los aficionados al cómic en particular.

Ya hemos comentado al principio de este texto que hay bibliotecas que sí que reflejan este dato, pero lo hacen en la mayor parte de las ocasiones en la información relativa a los ejemplares. Pero esta solución no es todo lo práctica que pueda parecer por diversas razones, ya que no suele ser buscable y por lo tanto, obliga a ir al usuario, como en otras tantas ocasiones, a buscar en las estanterias, con lo que el opac se convierte, para este dato, en una herramienta inservible más dentro de la biblioteca.

De esta forma, buscamos un campo del formato Marc donde reflejar esta información y teniendo en cuenta ciertos aspectos como:

Lo ideal, por lo que podemos deducir de las ideas anteriores, es que la información de la línea estuviera contenida en un campo con control de autoridad y, en nuestro caso, para el tipo de información con la que estamos trabajando creemos que el campo ideal es el T655 (Término de indización-Género/Forma). Es un tema resbaladizo ya que este tipo de dato, y su representación en el catálogo, no es reconocido por ningún tipo de norma catalográfica, aunque también es cierto que esto se produce más por falta de capacidad de análisis de los responsables dedicados a la actualización de las normas internacionales que por otra cosa. Si pudieramos recorrer los catálogos de editoriales de cómics disponibles en internet, (ver la sección correspondiente en @bsysnet), visitar las páginas de aficionados, bases de datos, o incluso darnos un paseo por las tiendas de cómics para ver cómo tienen organizado su fondo, nos daríamos cuenta de lo importante de esta clasificación para el aficionado. Es más, existen bibliotecas, como dijimos al prinicipio de este texto, que organizan físicamente su sección de comics de esta manera, asi que ¿por qué no incorporar este dato al catálogo de la mejor manera posible permitiendo su uso en la consulta?.

La elección del campo T655 (se correspondería con el campo T150 del catálogo de autoridades), vendría dada por las siguientes razones:

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Jesús Castillo Vidal - jcastillo@baratz.es

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